Hay un momento para abandonarse y dejarse querer. En manos de Dios. Quiera yo lo que Él quiere de mí.
Más info. ›

Hay un momento para abandonarse y dejarse querer. En manos de Dios. Quiera yo lo que Él quiere de mí.
Cuando llegamos cansados, agotados… volver a reencontrarnos, hacer silencio.
Encontrarnos con Él.